El Segundo Juzgado del Trabajo de Santiago estimó como ‘improcedente’ la tramitación del despido del futbolista Rodrigo Rivera, estableciendo que La Universidad de Chile deberá pagar $ 49 millones (euro 67.000 or USD 77,000) por concepto de remuneraciones correspondientes al período por el cual se extendía su contrato.
Rivera, que tenía contrato vigente con Azul Azul hasta junio de 2011, fue separado del plantel en enero de 2010 con y tras ello se le comunicó su despido mediante correspondencia argumentando su ausencia de dos entrenamientos con el plantel profesional en días consecutivos.
Según lo señalado por el fallo de primera instancia, el juzgado resolvió ‘Hacer lugar a la demanda en todas sus partes, declarándose indebido el despido de 31 de diciembre de 2009 y condenándose a la demandada Azul Azul S.A (Club Universidad de Chile) a pagar al actor la suma de $ 49.500.000 por concepto de remuneraciones del período 4 de enero de 2010 y el 30 de junio de 2011, con las actualizaciones del artículo 63 del Código del Trabajo, a contar de la primera fecha señalada.’
Rivera jugó en Universidad de Chile desde enero de 2007 y fue parte del plantel que consiguió el título en 2009 de la mano del técnico uruguayo Sergio Markiarán. Esta temporada está en Huachipato recuperándose de una lesión que sufrió en el mes de enero, poco después de llegar al cuadro de la Octava Región.


